Cementerios de Vampiros

Evidentemente, el desarrollo del pensamiento humano y de las costumbres de enterramiento en lugares colectivos fue evolucionando del mismo modo que se desarrollaban también las creencias que acompañaban el culto de la muerte. Es así como de incluir con el difunto restos óseos o coronas de flores, en tiempos primitivos, hemos pasado a observar en cualquier cementerio sublimes trabajos de arte funerario que incluyen iconografías y símbolos que exponen expresamente la índole de quien allí se encuentra reposando.

El pensamiento humano, como fructífero sendero, desde tiempos muy remotos se ha cubierto, y ha tratado de justificar lo no cognoscible con pruebas científicas que aseveren los fenómenos extrahumanos que no armonizan con la realidad aparente.
Sobre este punto, se ha indagado frecuentemente en los recónditos escondrijos de la antigüedad, y quizá, abusando de las ciencias antropológicas e históricas se han evidenciado “fenómenos anormales”, y se ha logrado que el entendimiento los admita y los incluya en su cotidiano devenir.
Es aquí cuando las creencias se convierten en un soporte indiscutible. Por ejemplo, se puede creer en fantasmas, porque ciertamente, los seres humanos hemos ‘visto, oído y registrado’ estas apariciones, y nada mejor que un testigo presencial cuando urgen pruebas.
Se cree en apariciones espectrales porque hemos comprobado tal fenómeno, e incluso se ha llegado a utilizar instrumentos científicos para registrarlas (como el caso de “voces” de personas muertas que han sido grabadas mediante sistemas estereofónicos, a las que se les ha dado el nombre de “psicofonías”).

Sin duda la elaboración de las creencias alberga un anhelo intrínseco de credulidad que excede toda prueba que pueda (o no) afirmar la existencia real del fenómeno que las inspira. Este es el caso de las muchas testificadas apariciones de vampiros. Puede existir la prueba fehaciente de que un territorio fue, otrora, infestado por vampiros, pueden encontrarse símbolos que avalen su presencia y testimonios de personas que aseguren haberse contactado con ellos; no importa.
Lo que sí es seguro es que. aunque todos estos vestigios y pruebas no existan, o inclusive, sean extremadamente dificultosos de rastrear, la creencia popular en vampiros, cuando fue inscrita en un lugar, difícilmente pueda ser olvidada en el futuro.
Así es como hallamos tres “extraños” casos en Europa. Dos cementerios sumamente famosos en el mundo entero poseen tumbas y mausoleos monumentales con simbología que revela presencia vampírica: el cementerio de Père Lachaise, en Francia y el cementerio Highgate en Inglaterra, respectivamente.
Otro lugar donde se han descubierto vestigios de vampiros es en Europa central, precisamente en la República Checa, donde recientemente (1997) fue revelado por un arqueólogo un cementerio de vampiros.

Cementerio Père Lachaise (Francia)

Una de las necrópolis más famosas del mundo entero, el Cimetière du Père-Lachaise es el encargado de brindar el reposo eterno a personajes tan ilustres como Musset, Chopin, Oscar Wilde o Edith Piaf. Situado en Boulevard de Ménilmontant, debe su nombre al confesor de Luis XIV, Père François de la Chaise.
Célebre, además, por la belleza de su disposición arquitectónica, posee amplias avenidas rodeadas por espesas arboledas que se entremezclan con elaboradas construcciones funerarias.
Es sobre este marco donde las historias más elaboradas se entretejen. Desde un enorme pene de granito adorado en una tumba por todas aquellas mujeres que hayan sido declaradas infértiles, hasta la especulación de que Jim Morrison continúa vivo gracias a las ofrendas otorgadas por sus seguidores. También, por supuesto, existe un lugar para los vampiros dentro de este imaginario sepulcral.
Como es ampliamente conocido, el murciélago resulta el símbolo más fidedigno de la creencia en vampiros.
En el Cementerio Père Lachaise puede observarse arte funerario con esta simbología. Muchas bóvedas, de personajes ilustres y personas comunes, poseen en sus pórticos la figura de un murciélago, tal vez coronando el conjunto de representaciones estatuarias que generalmente puede observarse en las necrópolis (columnas, cruces, frontones o bajorrelieves de mármol o elaboradas puertas labradas en metal).
En este cementerio algunas de estas bóvedas son las de la familia Blaisse Poreaux y la de la familia Lanquest E. Rousseau [1].


Si bien desconocemos realmente si esta representación ha sido utilizada en su tiempo para añadir a la sepultura de sus dueños una connotación vampirezca, es claro que el murciélago siempre ha estado emparentado con la práctica de brujería (durante la Inquisición), la celebración de ritos satánicos o el presagio de la muerte. Quizá sean estos últimos los motivos que hicieron que estas bóvedas posean tal representación, o ciertamente, la vinculación real de sus dueños con vampiros…

Cementerio Highgate (Inglaterra)

Del mismo modo que el camposanto francés, el cementerio londinense Highgate, joya de la arquitectura funeraria victoriana, alberga entre sus avenidas historias de vampiros. Esta necrópolis, abierta en 1839 y, actualmente dividida en dos amplios sectores (la parte este y la parte oeste), fue incluida entre otros 6 cementerios, a fin de establecer en los alrededores de Londres 7 extensos camposantos. Por esto el Cementerio Highgate es considerado como “Magnificent Seven”.
Durante la Época Victoriana se conoció este cementerio frecuentemente por las suntuosas ceremonias fúnebres que allí se efectuaban. Esto se debía a que en esta “ciudad de muertos” estaban sepultados muchos prominentes habitantes de Inglaterra, tal es el caso de Karl Heinrich Marx (padre de la filosofía marxista), varios integrantes de la familia de Dante Gabriel Rossetti (famoso exponente del movimiento pre-rafaelino de pintura) o el novelista George Eliot.
El sector oriental de Highgate es el más antiguo y sólo se puede pasear por él si, anteriormente, se reserva un lugar entre las visitas guiadas, ya que se encuentra extremadamente deteriorado por el paso del tiempo. Cubiertos de musgo, hiedra y gigantescos árboles, las tumbas y mausoleos, cobran una significancia espectral y horrorosa, y se convierte en un lugar ideal para la recreación de historias de vampiros.
Durante 1970 esta zona oeste fue tomada como lugar de reunión para cazavampiros y curiosos, puesto que comenzó a circular por los alrededores del cementerio la leyenda de un vampiro que vivía en una de las tumbas de dicha necrópolis.
Debido a la existencia de tal ser, era ampliamente necesaria la intervención de un “hombre santo” que exorcizara y alejara aquel monstruo del área de tan prestigioso cementerio. Es aquí cuando aparece el “prestigioso” arzobispo sectario Sean Manchester, presidente de la Sociedad Británica de Ocultismo, quien afirma haber realizado innumerables exorcismos sobre vampiros “vivos” en el cementerio Highgate, los cuales hasta han sido televisados. Y, por supuesto, también trató a mujeres jóvenes que habían sido dominadas por el “vampiro de Highgate”, e incluso afirmó haber acabado con el monstruo atravesándolo en su ataúd con una estaca.
Aún en la actualidad la sociedad de amigos protectores del cementerio de Highgate realiza infatigables búsquedas para descubrir aficionados a juegos de rol, o animosos “cazavampiros” que utilizan dicho contexto espectral para ambientar sus partidas o realizar la gran cacería de sus vidas, a los cuales nada les importa el deterioro de este histórico cementerio, o aún, la presencia “real” o no de vampiros.

Cementerio de Celákovice (República Checa)

Entretanto, otro caso, esta vez de enterramiento de vampiros en cementerios, se presentó en la República Checa. Según un informe de Radio Praga, con fecha 11 de junio de 1997, «el arqueólogo Jaroslav Paçek descubrió el mayor cementerio de vampiros en la ciudad de Celákovice, situada a pocos kilómetros de Praga. En dicho cementerio eran inhumados los supuestos vampiros en las postrimerías del siglo 10 y en la primera mitad del siglo 11. Es la única necrópolis del país donde fueron sepultados solamente vampiros o más exactamente quiénes eran considerados como tales por sus contemporáneos. En los catorce adultos sepultados a lo largo de varias tumbas en el cementerio de supuestos vampiros, se pueden observar intervenciones antivampíricas»[2].
A su vez, el arqueólogo Michal Lutovsky, autor del libro “Las sepulturas de los antepasados”, sostiene que «entre cien sepulturas estudiadas por los científicos una como mínimo suele presentar huellas extrañas que testimonian, al parecer, medidas preventivas antivampiros» [2].
Este científico agrega que han sido descubiertas decenas de sepulturas de supuestos vampiros, puesto que siempre hay alguna en cada necrópolis de ciertas dimensiones

Es de este modo que, cuna o lugar de reposo de vampiros, los cementerios de todo el mundo continuarán albergando la creencia popular de que en sus dependencias pueden hallarse a los no-muertos, e incluso, exorcizarlos, jugar con ellos o, simplemente, indagar “amenamente” sobre sus “vidas personales” de ultratumba.
Es real que la actual fiebre por los vampiros (no tan “nueva”, si se recuerda que desde el siglo XIX, con ayuda del romanticismo literario y la época victoriana inglesa, el horror, con sus personajes monstruosos, cobró interés en los intelectuales y en sus seguidores) es el lev motif de cualquier acto cometido por el afán de provocar un encuentro con tal ser.
Lo que no es cierto, y mucho menos irrefutable es el hecho de cometer agravios en contra de patrimonios históricos que albergan, entre tanto, creencias de antaño que no sólo se relacionan con los vampiros. Tal es el caso del vandalismo o la profanación de tumbas.
Pienso, personalmente, que un ser que se relaciona estrechamente con la muerte, que desde su origen fundamenta su existencia como creencia en los antiguos ritos de enterramiento de varias, sino todas las culturas del mundo, ciertamente nada interesado está en “establecer contacto” con personas que ningún respeto poseen por su lugar de reposo (otra vez basándonos en las creencias), puesto que todavía su recuerdo continúa cerca de los hombres (¿o este no es el motivo de esa fiebre por los vampiros que cada día se acrecienta más?) y continua viviendo bajo tierra.

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Fuentes:

[1] Morsure.net
[2] Ciencia de Radio Praga Junio 11, 1997.

http://www.radio.cz/

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Información sobre Copyright:

16 Respuestas a “Cementerios de Vampiros

  1. jajaja! de que existe tu sombra no nos cabe duda, ahora, ¿la viste algún día de frente? Si sos vampiro, me avisás, ¡quiero mi entrevista!
    Saludos!
    Ebriga Black

  2. kisiera k todo eso sea verdad si si existen los vampiros k vengan a mi y me prueven su existencia..

  3. Sí, muchas localizaciones a través del mundo presentan cementerios con restos de “supuestos vampiros”. Lo que sí es muy extraño, es que ninguno de los cuerpos encontrados presentan “marcas de estacas en sus corazones”, o crucifijos enterrados en sus entrañas. Tal vez, sí dejos de algunos antiguos rituales eslavos para espantar chupasangres…
    Gracias por tu comentario.

    Ebriga Black

  4. Bueno antes que nada, yo quisiera saver que significado tiene el sueno de ver llegar a tu ventana aun espesie de hombre con piel dura y rasposa, que sienpre esta ai al pie de la cama solamente mirando y esperando a que pase halgo, nose es raro desde que tengo 10 anos sueno con el pero realmente nose que puede cer, en una ocacion hable con alguien que decia poder hablar con otros ceres y su respuesta fu que a lo mejor era un vampiro, mi protector, desde entoces lo sigo sonando el esta precente cada noche de mi vida, igual que siempre al pie de mi cama con sus ojos negros y brillantes y la verdad no le temo por que ahora lo considero parte de mi vida, si me puedes dar una respuesta al respecto te lo agradeceria muchisimo…..

  5. No soy adivina, ni bruja, ni hechicera ni tiro el tarot para sacarle dinero a las personas, más bien lo estudio como etapas de iniciación (cosa incomprensible para cualquier “común”).
    No tengo ni la más remota idea qué significará su sueño, pero creo que si se compra algún librito de “autoayuda” y/o/u horóscopos (mejor si está firmado por Coperfield y tiene en su portada una mirada subyugante, con los respectivos lagrimales en sangre y le prometen en su propaganda develarle Toooooodos los secretos ocultos del mundo) podría evacuarle sus dudas.
    Le aconsejaría más bien continuar recreando su idílica cabeza con un gran listado de películas de vampiros y decirle que continúe creyendo en la hiperbólica mediocridad de pensar que un vampiro es un seductor (coloquémosle mejor el rótulo de chupa-seductor-acosador-violador-otorgador de-los-mejores-placeres para mujeres “pulposas” como se dicen en mi país; que abre su garganta mostrándonos una horrible prótesis dentaria de plástico, adosado de un vestuario muy góticamente trillado y repulsivo, que duerme en un ataúd rodeado de roedores y que puede trepar paredes con mohines, eso sí, menos precisos e ingeniosos que la gran creación de Stan Lee). Me olvidaba, no exceptúe la oportunidad de nombrarlo (como si de un nick de msn se tratase) Evil—, Darness—, Vampire—, e incontables apodos ingeniosos. Después de tan elaborada trama, destape su Coca Cola y disfrute de un final digno para cualquier espectador inteligente: una resquebrajada estaca en el corazón que destruye de modo eficiente (y eternamente) a tan apestoso ser (hecho que acontece en 5 minutos), claro está después de haber soportado 120 minutos de vueltas, encontronasos, desencuentros y zombies lujuriosos con cara verde de parecer más bien estúpidos apocados más que resucitados…
    Creo que después de tan “darkito y gótico” entretenimiento su mente ya posee incontable material para seguir “soñando”…
    Si no es así, me hago eco de la publicidad de Geniol: Ante cualquier duda, consulte a su médico! JAJAJA!
    Solamente contesto lo que merece respuesta. Si usted pretende contestaciones teñidas de “oscurantismo” revise la gran información acumulada por “expertos” darketos en Geocities. Seguro se le aclaran las dudas, o no… ¿Quién sabe?

  6. yo mismo se que en transilvania(rumania)hay un cementerio ya desenterrados los cadaveres del pasado y hay uno o dos k tienen una estaca clavada en la boca y otros tres enterrados dos femeninos y uno de masculino el masculino estaba justo enmedio con los brazos extendidos hacia arriba como si fuesen dos alas y los femeninos acurrucados al masculino como abrazandole con un brazo cada una

  7. pues en inglaterra en un pequeño pueblo hay un cementerio en el que pude ver con claridad dos esqueletos de dos vampiros los dos eran machos tenian un crucifijo en el corazon ya putrefato los dientes todavia los conservavan cuando lo vi bien claro estube 10 minutos viendolos luego me fui x k me dava mucho llullu U.U

  8. Estimados:
    Dos reflexiones en un tiempo donde esta actividad está en clara extinción; ambas sobre la ciudad de los muertos. Vamos con la primera. Ciertamente el traslado de los lugares de inhumación de las iglesias a los cementerios (masivamente desde el siglo XVII) generó un cambio de mentalidad en la población; de hecho forjó una nueva ritualidad (visita, coronas fúnebres, celebración del día de los muertos, etc.). Sin embargo, este traslado de los difuntos a estas ciudades exclusivas para su descanso no nace de la nada, se basa en la propagación del ideal ilustrado que rechaza (entre otras muchas cosas) esta promiscuidad entre vivos y muertos que se había consolidado desde de la Edad Media. Pues bien, será la misma expansión del ideal ilustrado lo que consolidará este proceso de descristianización que finalmente veremos reflejado en los panteones decimonónicos del mundo occidental. A las cruces y elementos cristianos se impondrán todo tipo de inscripciones poco o nada piadosas; unas hablan de la individualidad, otras de este nuevo ideal romántico de la muerte: calaveras, cadenas, mujeres dolientes, que en la actualidad nos parecen tan macabros, son parte de esta visión romántica. Por lo mismo no debe extrañarnos tanto que en cementerios reservados para la elite, como dos de los señalados, nos encontremos con este tipo de iconografía sacrílega, de hecho son justamente ellos los que se muestran más entusiasmados con esta visión contestataria al cristianismo. En América se repite la misma historia, es cosa de visitar los panteones y fijarse en todos esos elementos iconográficos que nos hablan en silencio.
    Esto mismo me lleva a una segunda reflexión ¿es posible que logremos entender que los cementerios son patrimonio histórico y no lugares de entretención para gente bizarra que los destruye y denigra con su decadencia? ¿Será posible que esta gente que se disfraza y se dice gótica sin haber leído ni siquiera El Monje de Lewis, todavía cree que puede encontrar un vampiro novelesco que colme sus insondables vacíos? Francamente no encontraran vampiros en la ciudad de los muertos….pueden probar en la otra, en su revés.
    Saludos
    P.S.

  9. Enserio de vd existen los vampiros???muchas personas dicen q no existen q son imaginarios pero yo realmente quiero saber si existen

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