Vampiros según Anton Szandor LaVey

LAS NUEVE DECLARACIONES SATÁNICAS

1. Satán representa complacencia, ¡en lugar de abstinencia!
2. Satán representa la existencia vital, en lugar de sueños espirituales!
3. Satán representa la sabiduría perfecta, en lugar del auto engaño hipócrita!
4. Satán representa amabilidad hacia quienes la merecen, ¡en lugar del amor malgastado en ingratos!
5. Satán representa la venganza, ¡en lugar de ofrecer la otra mejilla!
6. Satán representa consideración hacia el responsable, ¡en lugar de vampiros psíquicos!
7. Satán representa al hombre como otro animal, ¡algunas veces mejor, la mayoría de las veces peor que aquellos que caminan en cuatro patas, el cual, por causa de su “divino desarrollo intelectual” se ha convertido en el animal más vicioso de todos!
8. Satán representa todos los llamados “pecados”, ¡mientras lleven a la gratificación física, mental o emocional!
9. Satán ha sido el mejor amigo que la Iglesia siempre ha tenido, ya que la ha mantenido en el negocio todos estos años! (jajajajaja, La Vey me hace reir tanto con este último precepto)

¡NO TODOS LOS VAMPIROS CHUPAN SANGRE! El Satanismo representa responsabilidad para el responsable, en lugar de preocuparse por vampiros psíquicos. Mucha gente que anda por el mundo practica el fino arte de hacer que otros se sientan responsables y hasta en deuda con ellos sin causa alguna. El Satanismo reconoce a estas alimañas por lo que son realmente. Los vampiros psíquicos son personas que privan a otros de su energía vital. Este tipo de persona puede hallarse en todos los niveles de la sociedad. No sirven para nada útil en nuestras vidas, y no son ni objetos de amor ni amigos verdaderos. Sin embargo, nos sentimos responsables por el vampiro psíquico sin saber por qué. Si crees que puedes ser la víctima de tal persona, hay unas cuantas reglas muy sencillas que te ayudarán a tomar una decisión. ¿Hay una persona que llames o visites frecuentemente –aunque realmente no quieras hacerlo –porque sabes que te sentirás culpable si no lo haces? O bien, ¿te encuentras haciendo favores constantemente para alguien que no te lo pide de frente, sino que te lo insinúa? La mayoría de las veces el vampiro psíquico utilizará sicología inversa diciendo “OH, no podría pedirte que hicieras esto” –y tú, en respuesta, insistirás en hacerlo. El vampiro psíquico nunca pide algo de tí. Eso sería demasiado osado y presuntuoso. Simplemente dejan que sus deseos sean conocidos de maneras sutiles que evitarán que se les considere una plaga. Ellos “nunca pensarían en imponerte algo” y siempre estarán felices y dispuestos a aceptar voluntariamente lo que les des, sin la menor queja –¡aparentemente!

Sus pecados no son de hecho, sino de omisión. No es lo que dicen, sino lo que no dicen, lo que hace que te sientas responsable por ellos. Son muy cuidadosos como para hacerte una exigencia, porque
saben que te ofendería, y tendrías una razón tangible y legítima para negárselas.
Un gran porcentaje de estas personas tienen “atributos” especiales que hacen que el depender de ti sea más factible y mucho más efectivo. Muchos vampiros psíquicos son inválidos (o fingen serlo)
o están “mental o emocionalmente trastornados“. Otros pueden fingir ignorancia o incompetencia para que tú, por lástima –o la mayoría de las veces, por desesperación –hagas las cosas por ellos.
Una manera tradicional de desterrar un demonio o un elemental es reconocerlo por lo que es, y exorcizarlo. El reconocer estos demonios contemporáneos y sus métodos, es el único antídoto para el efecto devastador que poseen sobre ti.
La mayoría de las personas aceptan estos individuos pasivamente viciosos en su valor nominal solo porque nunca les han sido señaladas sus maniobras insidiosas. Se limitan a aceptar estas “pobres almas” por ser menos afortunadas que ellos, y sienten que deben ayudarlos de cualquier manera posible. Es un sentido
 equívoco de la responsabilidad (o un sentimiento infundado de culpa) el que nutre al “altruismo” del cual se alimentan tales parásitos!
Al vampiro psíquico se le permite existir porque escoge inteligentemente como víctimas a personas concientes y responsables –personas con gran dedicación a sus “obligaciones morales”.
En algunos casos somos “vampirizados” por grupos de personas, al igual que por individuos. Toda organización que se dedique a recaudar fondos, sea ésta una fundación de caridad, un consejo de comunidad o asociación religiosa o fraternal, etc, seleccionan cuidadosamente a una persona que sea hábil en hacer sentir culpable a otros. El trabajo de esta persona es el de intimidarnos para que primero abramos nuestros corazones, y luego nuestra cartera, a quienes se van a beneficiar de su “buena voluntad” –sin mencionar que en muchos casos, no donan su tiempo desinteresadamente, sino que están recibiendo un jugoso salario por su “noble acción”. Son maestros en jugar con la compasión de la gente responsable. Cuan a menudo vemos niños pequeños que han
sido enviados por estos Fagínes santurrones para extraer sin dolor donaciones de la gente de buen corazón. ¿Quién puede resistirse al encanto y la inocencia de un niño?
Estas son, obviamente, personas que no son felices a menos que estén dando, pero la mayoría de nosotros no encaja en ésta categoría. Desafortunadamente, la mayoría de las veces estamos haciendo cosas que la verdad no sentimos que se necesite que hagamos. Una persona consciente halla muy difícil el decidir entre
la caridad voluntaria y la obligada. Querrá hacer lo que sea más justo y correcto, y lo más seguro es que halle desconcertante el hecho de tratar de decidir a quién debería ayudar y qué cantidad de ayuda se espera de él –legítimamente.
Cada persona debe decidir por sí misma cuáles son sus obligaciones para con sus amigos, familia y comunidad respectivas. Antes de donar tiempo y dinero a personas fuera de su círculo familiar y de
amigos, debe decidir cuánto puede, sin privar de algo a sus seres queridos. Al considerar todo esto, debe asegurarse que se incluirá a sí mismo entre sus seres queridos. Debe evaluar cuidadosamente la validez de la petición que se le hace, y la personalidad o motivos de quien le hace dicha petición.
Para una persona resulta extremadamente difícil aprender a decir “no” cuando toda su vida ha dicho “sí”. Pero a menos que quiera que se aprovechen de él constantemente, tiene que aprender a decir “no” cuando las circunstancias lo justifiquen. Si se los permites, los vampiros psíquicos se infiltrarán en tu vida gradualmente hasta que ya no tengas privacidad –y tu constante preocupación por
ellos te irá dejando sin ambición alguna.
Un vampiro psíquico seleccionará siempre a una persona que esté relativamente satisfecha con su vida –una persona que esté felizmente casada, satisfecha con su trabajo, y que por lo general está bien adaptada al mundo que le rodea –para alimentarse de ella. El sólo hecho que un vampiro psíquico escoge a una persona
feliz para hacerla su víctima demuestra que a él le faltan todas las cosas que tiene la otra persona; hará todo lo que pueda para provocar problemas y discordia entre su víctima y las personas a quienes más estima.
Por lo tanto, ten cuidado de cualquier persona que parezca no tener amigos de verdad y sin interés aparente en la vida (excepto tú) . Lo más seguro es que te diga que es muy selectivo con sus amistades, o que no hace amigos fácilmente debido a que sus parámetros son muy altos a la hora de escoger amigos. (Para
conseguir y conservar amigos, uno debe estar dispuesto a dar algo de sí mismo –cosa que el vampiro psíquico es incapaz de hacer).
Pero se apresurará a añadir que tú llenas todos los requisitos y que verdaderamente eres una sobresaliente excepción sobre todo el género humano –que tú eres uno de los pocos que de son dignos de su amistad.
A menos que confundas amor desesperado (que es una cosa bastante egoísta) con vampirismo psíquico, hay que aclarar la enorme diferencia entre ambos. La única manera de determinar si estás
siendo vampirizado es sopesar lo que le das a esa persona, y compararlo con lo que esa persona te da a cambio.
A veces puede que te irriten las obligaciones que te impone un ser querido, un amigo cercano, o hasta tu jefe. Pero antes de que los consideres vampiros psíquicos, debes preguntarte a ti mismo “¿Qué
obtengo a cambio?” Si tu pareja insiste en que la llames con frecuencia, y le pides que  tenga en cuenta el tiempo que pasa lejos de ti, has de saber que esa es una situación de “toma y daca”. O si un amigo tiene la costumbre de llamarte a pedirte favores en los momentos más inoportunos, pero igualmente dependes
de ellos para dar prioridad a tus necesidades más inmediatas, considéralo como un intercambio favorable. Si tu jefe te pide que hagas un poco más de lo que normalmente se espera que hagas, pero en el futuro ignorará una tardanza ocasional o te dará tiempo libre cuando lo necesites, seguramente no tienes razón alguna para quejarte ni necesitas sentir que se está aprovechando de ti.
Sin embargo, estarás siendo vampirizado si te llaman incesantemente o esperan que hagas algún favor por alguien que, cuando necesites un favor, siempre resulta tener “otras ocupaciones más importantes”.
Muchos vampiros psíquicos te darán cosas materiales con el propósito expreso de hacerte sentir que les debes algo a cambio, y de esta forma te atan a ellos. La diferencia entre tu dar, y el de ellos, es que tu forma de pagarles a cambio siempre ha de ser algo no-material. Quieren que te sientas obligado hacia ellos, estarían muy decepcionados y hasta resentidos si intentases compensarles con cosas materiales. En esencia, les habrás “vendido tu alma” y al no recordártelo, te recordarán constantemente que estás en
deuda con ellos.
Siendo puramente Satánico, la única manera de tratar con un vampiro psíquico es “hacerte el tonto” y actuar como si fueran altruistas genuinos, y que realmente no esperan nada a cambio.
Enséñales una lección al aceptar gentilmente lo que te dan, agradeciéndoles lo suficiente como para que se entere todo el mundo, y luego te vas! De esta manera saldrás victorioso. ¿Qué podrán decir? Y cuando, inevitablemente, se espere de ti que retribuyas su “generosidad” (aquí viene lo difícil!) dices “NO” –
pero, una vez más, gentilmente! Cuando sientan que estás escapando de sus garras, pasarán dos cosas: Primero, actuarán “destrozados”, esperando que tu antiguo sentimiento del deber y de compasión y de
deber aflore nuevamente, y cuando (y si) nada sucediese, mostrarán su verdadera identidad y se mostrarán furiosos y vengativos.
Una vez que los tengas en éste punto, podrás hacer el papel de la parte “ofendida”. Después de todo, no has hecho nada malo -simplemente tenías “otras obligaciones más urgentes” en el momento, y ya que no se esperaba nada a cambio de su obsequio, no debería haber resentimiento de parte de ellos.
Por lo general, el vampiro psíquico se dará cuenta que sus métodos han sido descubiertos y no presionará la situación. No seguirá desperdiciando su valioso tiempo contigo, sino que se moverá hacia
la siguiente víctima indefensa.
Sin embargo, hay momentos en los que el vampiro psíquico no soltará su presa tan fácilmente, y hará todo lo que esté a su alcance para atormentarte. Para esto tendrán mucho tiempo disponible, ya que una vez rechazados, dejarán todo a un lado (es decir, lo poco que tengan) para dedicar cada momento de vigilia a
planear la venganza a la que creen tener derecho. Por esta razón, lo mejor es, primero que todo, evitar una relación con este tipo de personas. Su “adulación” y dependencia de ti puede, al
principio, ser muy halagadora, y sus obsequios materiales muy atractivos, pero una y otra vez terminarás pagando un precio bastante alto por ellos.
No desperdicies tu tiempo con personas que terminan destruyéndote; en vez de ello concéntrate en quienes apreciarán tu responsabilidad hacia ellos y, de la misma manera, ellos hacia ti.
Y si eres un vampiro psíquico -atiende este consejo! Cuídate del Satanista -está pronto y dispuesto a clavar gustosota estaca proverbial en tu corazón!

———————————————————————

La Biblia  Satanica, Anton Szandor LaVey, 1998, San Francisco, Walpurgisnacht.

——————————————————————————

Nota aclaratoria: La Biblia Satánica escrita en 1968, por el reverendo Anton Szandor LaVey, creador y sacerdote de la Iglesía Satánica (única organización religiosa desvinculada completamente del cristianismo que posee personería jurídica en el mundo) es un compendio algo “personal” sobre satanismo. La vinculación de LaVey con el director Roman Polansky, más la ardua crítica a la que sometiera el reverendo al cristianismo, por considerarlo el principal germen de contaminación para las ideologías humanas convirtieron su religión en el hazmereir de toda una generación. Haciéndose eco de las costumbres de Mme. La Voisin, LaVey reinició las celebraciones televisadas de las tan temidas hasta entonces “misas negras”. El revuelo que conmocionó a la sociedad por esas épocas, valieron el descrédito mediático pata la Iglesia Satánica, que nunca pudo hacer comprender su verdadera intención con el festejo de estos rituales: ridiculizar a la Iglesia Católica; y la dimisión de muchos miembros cabecillas de la religión satánica.

Si bien Anton Szandor LaVey realizó un exhaustivo estudio de los conceptos de Crowley (teorías emergidas bajo la tutela de la Sociedad Golden Dawn), creo que jamás comprendió a ciencia cierta los avances y conclusiones realizados por Aleister Crowley. De hecho, quienes conocemos las exigencias internas de algunas sociedades, comprendemos que jamás es necesaria una imagen pública, vestidos de negro y tomando un mero simbolismo romano (la cruz), y celebrar ridículos “rituales” que de herméticos no poseen nada. El crecimiento spiritual es siempre íntimo, quien se cuelgue un cartel luminoso para ser reconocido por todos, solamente querrá, sinceramente eso, reconocimiento, y no un avance kármico. La voltereta de la rueca se agota y a tiempo consumido, desaparición irreversible.

De todos modos, esta nota viene al caso, para advertir que LaVey habla aquí de VAMPIROS PSÍQUICOS, los cuales bien podrían ser catalogados al lado de los “pinches tiranos” de Castaneda, que cualquier ser humano posee en su vida. Es decir, LOS VAMPIROS EXISTEN, y no son precisamente “algún enemigo que nos perturbe la vida” simplemente. MIACGC descree completamente de los mal denominados, “vampiros psíquicos”, las pruebas que poseemos, físicas y tangibles, nos demuestran que, un ataque vampírico no solamente afecta la mente de alguien, sino su EXISTENCIA hasta la disolución completa. Mucho cuidado, pues, al reinterpretar este texto. O tomarlo como un mero parecer, de otra persona que nos remite su “particular y personal” definición de un vampiro.

Gracias.

2 Respuestas a “Vampiros según Anton Szandor LaVey

  1. Su comentario me traslado a una hecho parecido de malinterpretación.
    Cortázar participó del tribunal con alcance internacional que juzgaría los crímenes de guerra cometidos en Vietnam (Tribunal Russell). Los amantes del escritor conocemos su verídico compromiso en la defensa de la libertad de los pueblos, responsabilidad que excedía los marcos literarios para adoptar una tajante postura política activa.
    Entrados los años ’70, una segunda rama del primigenio tribunal (Russel II) decidió abordar las situaciones límites de los países latinoamericanos; la acometida hacia las poblaciones por los gobiernos de facto o protectores de regímenes ilegítimos: crímenes de lesa humanidad. De esa época surge Fantomas contra los vampiros multinacionales (incluso para la teoría literaria, es una obra de difícil clasificación, puesto que excede las caracterizaciones genéricas más comunes -contiene un resumen de una conocida historieta mexicana y, además, los resultados finales de las actas del segundo tribunal Russell). Excelente método de denuncia para vampiros internacionales, ¿no le parece?
    El caso de LaVey es similar, aunque la acusación digiera otros tintes para manifestarse. El objeto es la pacata sociedad norteamericana de entonces y la acérrima (casi enceguecedora) creencia en el protestantismo cuasi conservador. Piense en los horrores del fundamentalismo
    Las misas negras televisadas de LaVey no eran otra cosa que una burla al sistema. Amigo del cineasta Roman Polanski, lo “educó” en la simbología satánica para filmar más concisamente “aterradora” la película Rosemary’s Baby.
    Creo que en este libro pueden encontrarse muchas verdades camufladas por ilustres para su beneficio individual (gobiernos, religión, “multinacionales”, etc.). Amén de la irrisoria vinculación que ha sufrido LaVey con cuestiones satánicas sectarias, logró su cometido: quebrar la estructura moralista del intachable establishment estadounidense. Obama es protestante puritano (risas…).
    Buenas noches, lee.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s