Vampiros en La Cathédrale, de J.K. Huysmans

Lechuza blanca (como se la conocería en la época de publicación del libro de Huysmans), Natural history general & particular (1812).

Nacido en el seno de una de las familias más distinguidas de artistas de París,  fue descendiente de Cornelis Huysmans, mejor conocido como Huysmans de Malines (pintor de la Escuela Flamenca del siglo XVII).

Con 26 años, Joris Karl Huysmans, se aproximó al público lector y demostró una modesta recopilación de poemas, que traslucían la remarcada influencia que había recibido de la obra de Baudelaire. Su indagación artística no concluyó con el repaso del trabajo de “le dandy élevé dans le luxe” , sino que trasladaría su inquietud hasta Émile Zola, convirtiéndose en su discípulo.

Desde estas fechas (1876), la continuidad de su producción se vale de los preceptos que le dispensa el Naturalismo y el Realismo.

Hasta la aparición de Là-Bas (1891), Huysmans no había despertado mayor interés con sus publicaciones, las cuales adoptaban para la época el formato de feuilletons (folletines), como gran número de novelas parisinas que se difundían por entregas.

La temática tétrica y poco ortodoxa de la novela, como supone ser la manifiesta mención al Satanismo, además de acarrearle censura, rechazos editoriales, opiniones encontradas entre sus críticos y un sinfín de contrariedades, por otro lado originó su predilección para una parte del sector editorial, el que, basado en las cifras de venta que manejaba, concluyó catapultando a Huysmans como uno de los más notables escritores de la época.

Durtal, el escritor disconforme en Là-Bas, trasladará su osamenta literaria hasta La Cathédrale (1898). En ésta, la infernal aventura descrita entre corruptos rituales, cede lugar a una comprometida conversión católica. Bajo el marco espacial de la Catedral de Chartres, se debatirá entre personajes el misticismo habido en la vida de los santos, todo simbolismo religioso que recubre el recinto, para derivar, finalmente, en el traslado del personaje principal hasta una abadía benedictina, sitio que utilizará el autor, para desentrañar los asuntos de las subsecuentes novelas.

Esteban Tollinchi describe las influencias decisivas que llevarán al escritor a centrar el transcurrir argumental bajo un marco signado por la críptica iconografía del Medioevo: “[…]La Cathédrale donde se presenta de lleno el mundo medieval de hervarios, lapidarios, plegarias, alrededor de la figura central de la catedral de Chartres.
En Au Rebours, Des Eisseintes se retira a su castillo medieval donde su vida, deliberadamente artificial, incluye cámaras cubiertas con ornamentos eclesiásticos, vidrieras góticas y una celda casi monacal, mientras que el objeto de mayor adoración es el arte seudo-bizantino de Gustave Moreau. Barbey d’Aurevilly dijo de la obra: “Después de ese libro, el autor debe escoger entre pegarse un tiro o echarse a los pies de la Cruz”. La última, de hecho, fue la vía que escogió Hussmans personalmente […].”*

Luego de lo expuesto, cabe indicar la referencia a vampiros que hace Huysmans en el capítulo XIV de La Cathédrale.

Durante el trascurso de uno de tantos diálogos ascético-herméticos con sus partenaires, el alter ego del autor, Durtal, indaga al clérigo que le asiste acerca de su interpretación, cotejada la Biblia, de un bestiario renovado al ser comparado con la Toráh.

Aquí el fragmento:

Todos son similares; no hubo ningún trabajo completo o serio producido desde el simbolismo, desde la Edad Media, lo aportado al respecto por el abate Auber resulta una ilusión. En vano usted buscará un tratado sobre las flores el cual aluda a la significancia católica de las plantas. Por supuesto, esto no quiere decir que no pueda encontrar esos tontos libros compilados para amantes, denominados el Lenguaje de las Flores. […] Es lo mismo que sucede con los colores, no existe ninguno [libro] autenticado que haya sido escrito, concerniente a sus aspectos infernales o celestes; por lo que el tratado de Frédéric Portal carece de valor. Para explicar el trabajo de Angelico tuve que buscar aquí y allí entre el Misticismo, descubrir dónde encontrar los significados atribuidos a los colores. Veo que debo hacer el mismo trabajo para mi artículo sobre esa fauna emblemática. En general, no hay nada que encontrar en los trabajos técnicos; eso se halla  en la Biblia y en la Liturgia, la fontana del señor simbólico, la que podría ampliar mi red. Por cierto, señor abate, ¿no tiene algunas observaciones para comunicarnos con respecto a la zoología en las Escrituras?

-Sí, continuemos.

-A cenar, si me lo permite, dijo la señora Bavoil.

El abate Gévresin le dio las gracias, y una vez que hubieron terminado con la sopa, el ama de llaves sirvió la ternera.

[…]

-Entonces… ¿está usted totalmente decidido?, dijo el abate Gévresin, a escribir una Revisión sobre bestias alegóricas?

-Sí, señor abate.

-He hecho una lista para usted con los trabajos de Fillion y Lesêtre sobre las equivocaciones hechas por los traductores de la Biblia cuando disfrazaron a las verdaderas bestias bajo nombres quiméricos, dijo Plomb.

Esto, en pocas palabras, es el resultado de mis investigaciones.

-No había alguna fauna mitológica en las Sagradas Escrituras. El texto hebreo fue interpretado mal por quienes lo tradujeron al griego y latín, y la exótica zoología que encontramos en algunos capítulos de Isaías y Job, fue fácilmente reducida a una nomenclatura de criaturas conocidas.

Así, los onocentauros y sirenas, narrados por el Profeta, son, ni más ni menos, chacales, si examinamos el texto hebreo original (Toráh). La lamia, un vampiro, mitad mujer y mitad serpiente como el dragón, es un pájaro nocturno, cual la lechuza blanca; los sátiros y faunos, las bestias con pelo de las cuales se habla en la Vulgata, son, después de todo, nada más que que cabras silvestres -“schirim”, como son llamadas en el mosaico original.

[…]**

—————–

* Tollinchi, Esteban Romanticismo y modernidad I Ideas fundamentales de la cultura del Siglo XIX, Ed. de la Universidad de Puerto Rico, República Dominicana, 1989.

** Huysmans, Joris-Karl: Capítulo XIV. En La Catedral Publishing History, Francia, 1898.

Anuncios

Una respuesta a “Vampiros en La Cathédrale, de J.K. Huysmans

  1. Pingback: Listado de Obras Literarias sobre Vampiros por Género « MIACGC·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s